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Castillo de Gibralfaro de Málaga

El recinto fortificado es hoy día un mirador privilegiado sobre la ciudad

Castillo de Gibralfaro Málaga

Castillo de Gibralfaro de Málaga. / Fotos: Francisco Gutiérrez

Sobre el monte del mismo nombre, situado al lado este de la Alcazaba, se encuentra el catillo de Gibralfaro. Dominando la bahía, ha sido un lugar estratégico para la defensa de la ciudad hasta fechas recientes. En 1931 fue inscrita en el catálogo de monumentos nacionales.

Sobre el origen del topónimo Gibralfaro hay distintas teorías. Para unos, tiene un origen semita y griego, y significaría ‘monte del faro’. Otros sostienen que el término se debe a los árabes y significaría ‘monte valiente’. Sobre la fundación del primitivo asentamiento también hay controversias, y según los autores habrían sido los fenicios, griegos o romanos los responsables de levantar aquí una primera fortificación defensiva.

Castillo de GibralfaroMálaga

Entrada al castillo. / F. Gutiérrez

En todo caso, es en periodo árabe cuando cobra importancia y protagonismo. El historiador Medina Conde atribuye al emir omeya cordobés Abderrahmán I los primeros trabajos de fortificación del cerro, en el año 787. El famoso geógrafo árabe Idris, cuando describe la ciudad de Málaga a mediados del siglo XII, nombra Gibralfaro, del que destaca sus fortificaciones. Será durante el periodo nazarí cuando el castillo adquiera su configuración definitiva: por una parte, Muhammad II reedificará a finales del s. XIII y, posteriormente, el monarca Yusuf I consolidó y amplió la fortaleza, construyendo la coracha terrestre, que une Gibralfaro con la Alcazaba.

Castillo Gibralfaro Málaga

Vista de la ciudad desde el castillo. / F. G.

La única puerta de entrada se abre en una torre de arco agudo, cabalgada sobre la barbacana. En el lugar más elevado estuvo la desaparecida torre mayor. Tampoco hay restos de la mezquita, que fue convertida en capilla dedicada a San Luis, en cuyo día fue conquistada Málaga por los cristianos. La barbacana del castillo estaba unida a la Alcazaba por un ancho paso cerrado entre dos muros elevados

Por su privilegiada situación, Gibralfaro ha tenido un valor estratégico, ya que se domina la ciudad y la bahía de Málaga. Una prueba de su carácter de fortaleza casi inexpugnable es que su guarnición resistió dos días más después de la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos.

Puerta de Atarazanas de Málaga

Fue la puerta al mar de las murallas de la ciudad medieval

Atarazanas

Mercado y Puerta de Atarazanas. / Foto: Francisco Gutiérrez

Francisco Gutiérrez. Málaga

La puerta de Atarazanas está situada en la calle del mismo nombre y es lo único que queda del antiguo edificio de las atarazanas árabes. En su momento fue una de las puertas al mar de las murallas de la ciudad medieval. Está integrada en el mercado de Atarazanas, un proyecto del arquitecto Joaquín Rucoba.

El mercado se levanta en el solar de lo que fueron primero las atarazanas islámicas (lugar  donde se reparaban embarcaciones o se trabajaban las cuerdas o esparto) y después de la Reconquista cuartel naval y astillero.

Atarazanas

Arco de herradura. / F. Gutiérrez

La puerta principal es de época nazarí (siglo XIV). La puerta es de planta rectangular con dos pórticos paralelos en los que destacan sus aberturas principales compuestas sobre la base de arcos de herradura unidos por una bóveda de cañón: También es digna de mención la totalidad de la cornisa, compuesta por grabados a base de pequeños arcos de herradura encadenados, y las ventanas de herradura con cerramientos de madera.  

Atarazanas

Escudo con el lema de Mohamed V. / F. G.

Sobre el arco se encuentran dos escudos nazaríes, del reinado de Mohamed V (1362-1391) y una banda diagonal con el lema de la dinastía: ‘solo Dios es vencedor, ensalzado sea’. Procede de la Orden de la Banda, concedida a Mohamed V ( rey nazarí de Granada entre 1354 y 1359)  por Pedro el Cruel para agradecerle su ayuda en recuperar el trono de Castilla.

Las crónicas históricas describen las atarazanas como un gran edificio, de siete arcos abiertos para fondeadero de navíos y galeras, de gran altura, para permitir la entrada de la arboladura de los barcos. En el interior, un patio con columnas y otras dependencias.

Su carácter militar se mantuvo durante varios siglos, fue cuartel en el s. XVIII, más tarde colegio de Cirugía, Hospital Militar y de material de ingenieros.

Mercado de Atarazanas

Atarazanas

Fachada, con los arcos impares, columnas y capiteles. / F. G.

El mercado de Atarazanas, también llamado de Alfonso XII, en el que ha quedado integrada la puerta que le da nombre, es un diseño de Joaquín Rucoba, con Cirilo Salinas como arquitecto inspector. Aunque ya se habían derribado algunos torreones de las Atarazanas, se siguió utilizando como cuartel de Artillería hasta 1861, cuando se demolió la esquina que da a calle Arriola. En 1868 se decretó el derribo total del edificio para construir el mercado, aunque la intervención de la Academia de Bellas Artes de San Telmo logró salvar al menos la puerta principal.

Atarazanas

Cristalera de la fachada posterior. / F. G.

Su estructura metálica fue realizada en los talleres de la casa Pérez Hermanos, de Sevilla. Sigue en las fachadas la tradición granadina, con arcos impares, el del centro de mayor tamaño, y con columnas, capiteles almenillas y atauriques califales. Las persianillas fijas de cristal de la fachada las tomó Rucoba de otros mercados españoles diseñados por el francés Victor Horeau. Distintos arquitectos realizaron con posterioridad obras de reforma y mantenimiento, como Guerrero Strachan y Rivera Vera. También se realizó la vidriera de la parte posterior, que representa varios monumentos de la ciudad. Recientemente ha sido restaurada y remodelada en su interior.

Más información en el artículo de María Dolores Aguilar García.